El phishing es una técnica de fraude digital en la que un atacante se hace pasar por una entidad confiable para engañar a una víctima y obtener información comprometida que facilite el robo de datos privados como datos bancarios y así acceder a cuentas o sistemas.
Estos engaños suceden en sitios webs que se hacen pasar por empresas confiables, asumen la identidad de un ser querido con el que tienes confianza y hasta en ocasiones se hacen pasar por fuentes institucionales, como la DGT o el Ministerio de Hacienda. Estos son los puntos claves que debes tener en cuenta para prevenir:
1. Verificar remitentes y enlaces
Revisa cuidadosamente el correo del remitente.
Pasa el cursor sobre los enlaces antes de hacer clic para comprobar si llevan a un sitio sospechoso.
2. No compartir información sensible
Ninguna institución legítima solicita contraseñas o datos bancarios por correo o mensaje.
3. Activar doble factor de autenticación (2FA)
Añade una capa extra de seguridad incluso si tus credenciales se ven comprometidas.
4. Mantener software y dispositivos actualizados
Las actualizaciones corrigen vulnerabilidades que pueden ser explotadas.
5. Usar filtros antispam y herramientas de seguridad
Los navegadores y antivirus modernos detectan páginas y correos sospechosos automáticamente.
6. Capacitación y concienciación
Especialmente en empresas: entrenar a usuarios para identificar señales de phishing.
7. Verificar solicitudes urgentes o “alarmistas”
Los atacantes suelen usar presión (“tu cuenta será bloqueada”).
Confirma por otro canal oficial antes de actuar.
8. Comprobar la URL y el certificado del sitio web
Asegúrate de que comience con https y que el dominio sea correcto.
Con estas prácticas podrás coexistir en un ecosistema digital más seguro para todos.