La tecnología puede protegerte, pero la ingeniería social es una potente estrategia para atacar a los grupos sociales y dominarlos.
La mejor defensa para contraatacar estas amenazas es la información, así que vamos a explicar de forma clara qué es este fenómeno.
La ingeniería social son técnicas de manipulación psicológica usadas para engañar a las personas y obtener información, acceso o dinero.
La suplantación de identidad, las llamadas falsas y los engaños telefónicas son algunos de los métodos más conocidos.
Técnicas más comunes
1. Llamadas falsas. Suplantan bancos, soporte técnico o empresas.
2. Suplantación de identidad. Se hacen pasar por compañeros, jefes o técnicos.
3. Engaños presenciales. Acceso físico a oficinas fingiendo ser personal autorizado.
4. Urgencia y presión. Actúa ahora o perderás el acceso.
5. Autoridad falsa. Se presenta como figura de poder.
6. Confianza y cercanía. Crean vínculos para manipular.
Los objetivos de los atacantes son varios: robar contraseñas, obtener datos personales, acceder a sistemas, conseguir dinero e instalar malware.
¿Cómo protegerse de estas acciones?
1. Verificar identidades
2. Desconfiar de la urgencia
3. No compartir información sensible
4. Formación en ciberseguridad
5. Protocolos claros en empresas
6. Reportar intentos sospechosos
¿Cuándo sospechamos de una posible alerta?
Usualmente los atacantes contactan con peticiones inesperadas y un lenguaje alarmista. Esto pretende alertar a la víctima y obligarla a pensar de golpe, sin plantearse la veracidad de los datos.
Si escuchamos atentamente la información que transmiten descubriremos que: hay errores en la información y solicitudes de acceso a pagos innecesarios.
De esta manera, la víctima podría denunciar al atacante y las autoridades rastrearían a esos criminales.