Gusanos informáticos: ¿qué son y cómo protegernos?
Los gusanos informáticos son un tipo de malware capaz de copiarse a sí mismo y propagarse automáticamente de un ordenador a otro. Al igual que un gusano, pueden desplazarse de un dispositivo a otro y reproducirse.
¿Qué pueden provocar?
Un gusano informático puede:
- Ralentizar los dispositivos al consumir recursos del sistema.
- Propagarse por la red e infectar otros equipos.
- Robar, modificar o dañar información.
- Provocar interrupciones en servicios y redes.
¿Cómo funciona un gusano informático?
Su funcionamiento puede resumirse en cinco pasos:
- Entra: aprovecha una vulnerabilidad del sistema o de la red para infectar un dispositivo.
- Se copia: crea copias de sí mismo en el dispositivo infectado.
- Se propaga: busca otros dispositivos conectados y se envía automáticamente.
- Infecta: puede instalarse en nuevos dispositivos sin necesidad de que el usuario lo ejecute.
- Afecta: consume recursos del sistema y puede provocar problemas en los dispositivos y en la red.
¿Cómo podemos protegernos?
Para reducir el riesgo frente a los gusanos informáticos:
- Mantén actualizado el sistema operativo y los programas.
- Utiliza un antivirus actualizado.
- Activa el firewall.
- No abras correos, enlaces o archivos sospechosos.
- Evita conectarte a redes Wi-Fi desconocidas o poco seguras.
- Realiza copias de seguridad de tus archivos importantes.
Un ejemplo real: el Gusano Morris
El Gusano Morris fue un programa malicioso creado por Robert Tappan Morris que se propagó automáticamente entre ordenadores conectados a Internet.
Fue lanzado el 2 de noviembre de 1988 y llegó a afectar aproximadamente a 4.000 ordenadores, provocando ralentizaciones y caídas de sistemas. El incidente mostró la gravedad que podían alcanzar este tipo de amenazas y contribuyó al desarrollo de medidas de respuesta ante incidentes de seguridad informática.
¿Sabías que...?
Los gusanos informáticos pueden propagarse por una red sin que el usuario tenga que hacer nada, aprovechando fallos de seguridad para pasar de un dispositivo a otro.
También pueden utilizar medios como el correo electrónico o los archivos compartidos, e incluso recurrir a técnicas de ingeniería social para conseguir que las personas abran archivos o mensajes atractivos.